Bienvenida

Como coordinadora académica de la Institución y habiendo desempeñado mi actividad docente en la escuela pública durante muchos años, veo con mucho entusiasmo la posibilidad que todos los docentes de inglés del país podamos aportar nuestras experiencias para optimizar los resultados del dictado de nuestra materia.

Prof. Cristina S. de Crego

Coordinadora Académica

16 Responses to “Bienvenida”

  1. NORMA says:

    Como alumna de un Profesorado de Inglés me interesa mucho saber que está pasando dentro de las aulas cuando se dicta la materia.Espero comentarios en este blog de docentes en ejercicio de la profesión.

  2. Cecilia Buzon says:

    Creo que el tema es mas que interesante y a la vez, muy complejo. La apertura de este espacio me parece sumamente valioso y debemos aprovecharlo. Quizas seria una buena idea dividir las aristas de discusion para poder adentrarnos en cada aspecto del proceso de enseñanza aprendizaje por separado. Podriamos debatir por un lado el marco politico economico en el cual se encuentra la enseñanza publica en nuestro pais, por otro las distintas realidades sociales que enfrenta la escuela publica (tan diferentes de los institutos privados) y por otro lado seria interesante intercambiar experiencias y anecdotas del quehacer docente. Quizas Cristina como moderadora podria abrir estos u otros canales de debate. Dejo la propuesta a consideracion de todos. Un abrazo virtual para todos!

  3. Cristina says:

    La propuesta es interesante pero queremos que cada uno aporte con lo que puede o sabe, en el armado del proyecto dividiremos los distintos componentes de esta tarea tan desafiante como es la de enseñar.
    Muchas gracias!!

  4. Solange Puig says:

    Hola a todos, quiero felicitarlos por preocuparse por la educación mucho mas allá de la institución y querer mejorar la enseñanza de ingles. Yo no he tenido la posibilidad de dar clases de ingles en escuelas publicas, solo lo he hecho en colegios privados y en institutos privados. Así que mis comentarios serán basados en mi experiencia. Pero también puedo comentar sobre lo que los mismos alumnos y papas nos cuentan sobre el tema.
    Por un lado los chicos no se sienten motivados en las clases de ingles, sienten que es una materia en la que se puede perder el tiempo, charlar, pasar la hora lo mejor posible y listo. No sienten un nivel de compromiso como lo representan las demás materias como matemática, lengua, etc. Por otro lado hay mucha diversidad de niveles en una misma aula y si bien se podrían manejar varios niveles al mismo tiempo, no todos los docentes que están dando clases hoy en día están capacitados para hacerlo. El problema es que no se cuenta con la cantidad de docentes necesarios ni con la infraestructura edilicia necesaria para dividir los cursos en niveles y así optimizar las clases.
    Creo también que la actitud de los docentes a la hora de dar clases en una escuela no es la misma que cuando dan clases en un instituto privado: en la escuela es ir, cumplir el horario haciendo hacer algo a los chicos y listo. En un instituto privado hay mayor control de lo que se hace dentro del aula y sobre el resultado obtenido en los alumnos. Puedo hablar de sobrinos/as hijos/as de amigos que han llegado a fin de año, terminado el libro te texto de ingles en la escuela y no tener ni idea de lo que hicieron en el año.
    Esto se puede deber a muchas razones, falta de interés y dedicación de los alumnos o falta de interés y dedicación de los docentes o ambos. Pero de cualquier manera el responsable de lo que sucede en el aula es el docente. Si no hay interés en los alumnos, es el docente quien tiene que buscar la manera de generarlo. Si no se ha entendido el tema dado, es el docente quien tiene que asegurase de que se entienda, ¿no?
    Esta es una opinión muy generalizada y no significa que no haya docentes que realmente se tomen enserio su trabajo en las escuelas publicas, simplemente digo esto porque es la sensación que tengo basándome en mi experiencia y todos los alumnos y papas que conozco.
    También es verdad que el comportamiento (y principios básicos educación, los que se deberían trae de casa) de los chicos se ha deteriorado mucho en los últimos años y se hace cada vez mas difícil mantener un entorno de respeto apropiado para la enseñanza (en cualquier materia no solo en ingles). También esto lo digo en forma generalizada. Hay muchas excepciones.
    Creo que son muchas las cosas que habría que hacer para mejorar la enseñanza de ingles (y la educación en general… pero bueno) Por un lado lo que ustedes están haciendo es maravilloso, partiendo del punto que están capacitando docentes que hoy en día estamos trabajando sin estar capacitados, y además preocupándose por mejorar la enseñanza del ingles en las escuelas publicas en donde vamos a encontrar la mayor cantidad de alumnos y así mejorar la enseñanza en todo el país.
    Espero que mi comentario haya servido de algo, y espero no haber molestado a nadie con mis opiniones. Como dije antes es generalizado y puede haber excepciones.
    Muchas gracias. Solange.

  5. María Dolores Corró says:

    Hola a todos!
    Desde mi humilde punto de vista, puedo opinar desde las dos posturas, la de estudiante y la de docente.
    Como estudiante tuve todo tipo de profesoras, desde la que se presentaba toda desaliñada, “literalmente” hasta la que aparte de ser excelente enseñando, era pulcra en su presentacion.
    El mensaje que yo recibia de la primera, me indicaba que no le importaba nada de nosotros, que todo era automatico, abran el libro, hagan el ejercicio, lean, etc, creo que hasta le fastidiaba u propiio trabajo.
    En cambio, con la segunda, yo entía que eramos importantes para ella, nos tenía cariño, nos preguntaba como estabamos, que cosas nos gustaba y realmente se preocupaba para que la clase fuera extraordinaria, dinámica, atractiva.
    Ahora, desde mi escasa experiencia, tanto en escuelas publicas y privadas como en institutos privados, ví de todo.
    En la escuela pública, me sentí sola, no tenía un “staff” con el cual poder intercambiar ideas. En el colegio privado, el departamento de Inglés es tan importante como el de Castellano, hay recursos con los que se puede contar para entusiasmar a los estudiantes a aprender desde otro punto de vista.
    En los institutos, tambien, en uno, los chicos eran solo numeros, o sea, plata; en cambio en los otros, los chicos son la prioridad y todo se dispone para que ellos se sientan comodos y asi mas relajados puedan aprender mas y mejor.
    En conclusión, yo creo que absolutamente todos los chicos piden lo mismo, independientemente de cual sea el colegio al que concurren; ellos piden a gritos LIMITES, CARIÑO Y COMPRENSION.
    Mi tarea como docente es enseñar no solo inglés, sino tambien cariño, respeto y comprensión. Si yo no me involucro con mis alumnos y no permito que ellos se me acerquen, jamas voy a lograr que aprendan.
    Mi mamá fue maestra jardinera en la escuela pública mas pobre que vi en mi vida, donde los chicos caminaban 14 km en patas (con los únicos zapatitos que tenian en la mano para que no se les ensuciaran) para llegar a clase, y en ese entonces los edificiois tambien se caian a pedazos y habia maestros que hacian “huelga”, pero casi nunca sus alumnos faltaban. Yo estoy convencida de que para ellos ir a la escuela era un placer, una fiesta que no se querían perder por faltar. Mi mamá los besaba, los abrazaba y los sentaba en su falda. Logico que tambien se llenaba de piojos, pero el contacto con los chicos hacía felices a todos.
    Yo quiero eso, yo me esfuerzo y trabajo con mucha felicidad, por que ESTO es lo que Yo elegí. Yo quiero abrir puertas y ventanas de nuevos conocimientos para los chicos, para darles mas herramientas, pero tambien quiero que sepan que a Mí me importan, que yo los valoro, que para mi no son simplemente una lista de apellidos en una planilla de asistencia.
    Si queremos que la enseñanza de Inglés cambie, dentro de cualquier ambito en el que se dasarrolle, tenemos que empezar por nosotros, no dejarnos abatir por la desidia del Estado, ya que éste, desde que yo recuerdo siempre estuvo ausente. No quisiera sonar pesimista, pero no creo que esto cambie.
    Estoy convencida que Everything it’s up to us, the teachers.

  6. Cristina says:

    Este mensaje abre un tema muy importante y es el tema del afecto. Durante mucho tiempo se pensó que el afecto no era un tema relevante para que la clase fuese buena, qué sienten ustedes? hasta dónde el afecto es importante? cómo se demuestra? podemos quedar también en el afecto y sin contenido? Gracais desde ya por las respuestas!

  7. Carina Luc says:

    Con respecto al tema del afecto, creo que es sumamente importante, aunque hay que saber cómo adaptarlo a los distintos grupos. En mi caso, trabajo desde hace casi 20 años en dos escuelas públicas de Capital, en la zona céntrica. Ambas funcionan en el mismo edificio, pero en distintos turnos. La de la mañana es una escuela de mucho renombre, y los chicos que asisten a la misma tienen un buen poder adquisitivo (salvo excepciones, claro), algunos son parientes de famosos incluso. En la que funciona a la tarde, la mayor parte de los alumnos vienen de los mal llamados barrios de emergencia y son sobre todo extranjeros indocumentados. Sí, el edificio está en el mismo lugar pero la población es totalmente diferente en cada caso. Bien, demostrar afecto en los chicos de la tarde es siempre bien recibido, cuanta más preocupación por sus cuestiones personales (especialmente las que afectan directamente su rendimiento escolar) y el extender la mano para ayudar es muy reconocido por la mayoría de los alumnos. Los padres vienen con respeto y también se dan cuenta cuando el docente tiene una actitud de entrega y ayuda. Claro que no hay que descuidar el aspecto formativo, pero en esos chicos sin el agregado del afecto, todo cae en saco roto. En el caso de los chicos de la mañana, si uno se muestra afectuoso y comprensivo, simplemente lo toman como una señal de debilidad y literalmente ‘pasan al docente por arriba’. Los padres tienen una actitud incluso más infantil que la de los hijos y el diálogo, cuando es en contra del alumno, es imposible. La manera que yo tengo de expresar mi afecto a esos alumnos es ser rígida y exigente en cuanto a la enseñanza de la materia, pero a la vez jamás bajar el nivel, sino darles trabajo, como ellos dicen ‘para que tengan’. O sea, exigirles en la medida en que les doy. Les puedo asegurar que si bien reniegan y patalean al principio, cuando comparan con otros docentes siempre reconocen que todo lo que hice fue exclusivamente para ayudarlos a mejorar, y de hecho cuando van a la facultad, los profesorados o consiguen trabajos donde el Inglés es de gran importancia (el colegio es en Lenguas Vivas, por lo que el nivel que alcanzan es de First Certificate en adelante), siempre me vienen a ver para agradecerme. Por eso creo que el afecto es importante, sólo que hay que adecuarlo al grupo y sus necesidades. Gracias por leer mi opinión. Carina Luc

  8. JuAN Zuoza says:

    ups! Se está poniendo bueno el blog! Veo que todos tienen mucho que decir y no terminan un tema que comienzan con otro!!!! Son muchas las lineas que se han abierto en estos comentarios, asi que en cualquier momento les escribo, intentando resumir un poco todo. Acabo de ser padre nuevamente, asi que en cuanto me acomode un poco les respondo. Un fuerte abrazo para todos, Juan.

  9. Sandra Albornoz says:

    Hola a todos!Comparto totalmente el comentario de Carina. Lo que comenta María Dolores con respecto al afecto es importante, pero también es primordial saber trazar los límites, sobre todo opino en cuanto a adolescentes se trate, ya que hace más de diez años que trabajo con ellos en el nivel medio de escuelas publicas y privadas. Los adolescentes actualmente piden a gritos atención y apoyo, dos cosas que lamentablemente, no en todos los casos pero sí en su mayoría, no las tienen en su familia, en mi opinión la primera escuela que uno tiene.
    Creo que se debe focalizar la enseñanza en sus intereses, sin dejar de lado los conceptos a enseñar obviamente, ya se que la escuela no debe suplir estas falencias, las del afecto entre otras, pero si demostrarles que como docentes nos importan nuestros alumnos y obviamente su aprendizaje y crecimiento tanto educativo como humano. No debemos olvidarnos que formamos personas, no solo estudiantes que sepan inglés entre otras materias. Me parece maravilloso que hayan creado este blog, será útil para todos, ya que la vida seamos docentes o alumnos o padres de familia es un continuo aprendizaje!Muchas Gracias, Sandra.
    Ah, me olvidaba CONGRATULATIONS!!! Juan, un hijo es el regalo más maravilloso que la vida nos brinda!Besos a tu señora y baby. Un abrazo para todos!

  10. Romina says:

    He leído todas las opiniones acerca de la educación en inglés y verdaderamente creo que hay muchos factores a tener en cuenta. Mi educación primaria y secundaria fue en escuela pública y las clases de inglés que tuve no fueron buenas. Realmente fueron deprimentes, no aprendí nada de inglés en los cinco años que cursé el secundario.Creo que esto tiene que ver con muchos factores. Primero, es verdad que la escuela pública no tiene un staff de profesores de inglés, una biblioteca con libros específicos, o siquiera apoyo de algún tipo para los profesores. Es verdad también que las horas cátedra semanales no son suficientes para enseñar realmente, yo personalmente tenía tres horas semanales y muchas veces éstas eran separadas. Y si comparamos a Inglés con materias como Música o Plástica, éstas tampoco tienen una carga horaria significante. Tampoco apoyo. Tampoco materiales de referencia. Al menos en escuelas públicas. Probablemente las materias con más carga horaria obtengan jerarquía y respeto por este simple hecho. Conozco mucha gente que si quiere que su hijo aprenda inglés lo lleva a un instituto, pero no conozco ningún padre que lleve a su hijo a aprender matemática extra o lengua castellana a otro lugar que no sea la escuela. Esto también es un hecho a tener en cuenta. Creo que la educación misma está severamente desvirtuada, terriblemente tergiversada y creo también que la consecuencia de las malas clases de inglés, como así también las malas clases de música o plástica en la escuela pública tienen más que ver con esto que con otra cosa. Malos profesores hay en todos lados, también malos abogados, malos médicos. Y buenos también. Y eso pasa por el compromiso y la responsabilidad con que cada uno lleva adelante su vida más que con un apoyo o con un material de más o de menos. Creo que estos temas son mucho más de base que lo que generalemtne creemos. Creo que la verdadera educación no pasa por tener el útlimo texto salido de la mejor editorial o ser los creadores de la clase más divertida. Creo que la verdadera educación pasa por el simple hecho de realizar un compromiso de ida y de vuelta. Y esto a veces es difícil de lograr por toda una cuestión mucho más profunda que un libro o un sistema de audio que nos permita mejorar las clases. Desde el mísero salario docente, pasando por la falta de apoyo de los padres hacia la escuela, siguiendo por la falta de compromiso de la sociedad para con la sociedad misma, y terminando en el alumno, somos todos responsables. Somos todos creadores de este sistema que no permite que nuestros niños crezcan en conocimiento. Somos todos los que permitimos que la educación en inglés o en música o en artes plásticas la obtengan los que pueden pagar institutos o escuelas privadas. Nuestra escuela pública no genera ni pianistas, violinistas, pintores, first certificates o nada por el estilo. El arte y el conocimiento termina siendo relegado a una elite. Y no es sólo en nuestro país, sino en el mundo entero. Creo que deberíamos comenzar a preguntarnos qué educación queremos darle a nuestro futuro. A nuestro pueblo. Y actuar en consecuencia. Pero no sólo desde el aula, que tan necesario es indudablemente; sino también desde la elaboración de proyectos acordes, de involucrarnos en todo el proceso, no sólo en la impartición de la clase. Creo que si comenzamos a darnos cuenta, y con darnos cuenta me refiero al verdaderamente darse cuenta, ése que te involucra y te responsabiliza, porque una vez que lo viste no podés hacer la vista gorda; una vez que nos demos verdaderamente cuenta, recién ahí estaremos en el camino de poder comenzar a pensar que un futuro para nuestros niños es posible. Mientras tanto, será seguir atando con alambre.

  11. JUAN ZUOZA says:

    La enseñanza es un tema mu complejo. El espectro de contextos, métodos y objetivos es tan amplio que es muy difícil llegar a conclusiones que satisfagan a todos. La enseñanza del inglés siempre fue uno de los lados más controvertidos de la historia de la educación. La falta de docentes, la variedad de criterios, los enfoques muy particulares de algunos, la falta de articulaciones, etc., resultaron en generaciones frustradas que dieron una mala imagen de la enseñanza de la lengua extranjera, y muchas veces con gran razón. No me gustan las generalizaciones, aunque a veces me veo obligado a hacerlas, sobre todo para resumir enfoques. La educación pública es tan buena o tan mala como la privada, todo depende de qué escuela en particular se hable. Por eso disiento con Solange cuando dice que en la escuela pública simplemente se cumple horario. Yo he conocido grandes maestros en la escuela pública. De chico asistí a varias escuelas, públicas y privadas y por mi experiencia me quedo una y mil veces con la pública. Es lógico también que sea mucho más ameno y fácil avanzar en contenidos con alumnos particulares, pero ello parte básicamente del interés que ellos tienen, lo cual se contrapone con las escuelas, en donde muchos chicos lo hacen por obligación. Es una ecuación simple. Es verdad también que a las escuelas privadas sólo asisten pibes bien alimentados, cuestión que no siempre pasa en la escuela pública, con las consecuencias individuales y grupales que ello acarrea. Pero también hay males de la alta sociedad como la discriminación, la desigualdad y otros, que no son tan marcadas en la escuela pública. La finalidad del estudio de los alumnos también puede ser diferente, mientras unos (por decirlo de alguna manera) se perfilan hacia un futuro prometedor y garantizado, otros simplemente no saben que les deparará el destino. Con respecto a la formación docente, en las escuelas hay de todo. Hay docentes con y sin criterio, con y sin talento, con y sin conocimientos, independientemente de que tengan o no título. En ese sentido el título no es garantía de nada, pero creo que es una meta que cada docente en ejercicio debe proponerse por el simple hecho de actualizarse y progresar intelectualmente y profesionalmente. Comparto la opinión de Dolores con respecto al afecto para con los chicos, no obstante creo que el cariño y afecto no se enseñan sino que se transmiten con el ejercicio diario. Los límites, que principalmente debieran ser forjados en el hogar, es un tema que nos vemos obligados a imponer, como una consecuencia de una actualidad social en donde no existen límites de ningún tipo, ni ejemplos a seguir, ni estereotipos que marquen caminos hacia el desarrollo interior de las personas. Disiento parcialmente con Dolores cuando dice “desidia del Estado”. No creo que sea tan así, ya que el Estado SOMOS TODOS, y no una entidad ajena a nosotros. Las entidades gubernamentales se renuevan constantemente para bien o para mal. Hubieron grandes logros y grandes fracasos y es por ello que es verdad que “everithing is up to us”, simplemente poque siempre fue así y no hay otra forma de serlo. Como docentes, somos la herramienta fundamental de la educación, los que ejercemos el trabajo directo, los que estamos en contacto con las diferentes realidades y sobre todo, todos sabemos, de que por más políticas hipócritas, gente inoperante o directivas incoherentes que se nos quieran imponer, somos nosotros los artesanos que seguimos haciendo nuestro trabajo de la mejor manera posible, creando conciencia y transmitiendo conocimientos de manera independiente.
    De hecho, si lo que llamamos “Estado” funciona mal, entonces es imperante que transmitamos a nuestros alumnos el principio básico de la democracia: la participación. Todos los males sociales que nos ocurren son consecuencia directa de la falta de participación de la sociedad en la vida política e institucional del país. La gente está acostumbrada a mirar la realidad desde el sillón del living de sus casas, con el control remoto en mano. Con la participación no sólo vamos a mejorar la educación, sino también la salud y la justicia. La participación es el camino directo a una sociedad sana. Y en una sociedad sana no tendíamos la clase de problemas que nos vemos obligados a abordar.

  12. Graciela says:

    Muy interesante todos los comentarios. Yo simplemente quería aportar desde mi experiencia algunas críticas en las actividades propuestas por los libros, por supuesto que uno debe elegir lo que considera que contempla las necesidades e intereses de nuestros alumnos, sus edades, experiencias etc, pero a veces pareciera que los autores no han capitalizado algunas experiencias en el aula. Por ejemplo el uso del presente simple y la cronología de actividades. Muchos alumnos de 12/13 años no tienen totalmente en claro algunas secuencias de hechos y hay actividades que deben ordenarse teniendo en cuenta ciertos detalles que por la madurez de los chicos son imperceptibles para ellos, y necesitan de una aclaración. Espero que mi aporte sirva como yo pude verlo y tratar de prevenir confusiones en otras actividades.

  13. Cecilia Buzon says:

    Hola a todos! Quiero aportar un pensamiento que fue publicado por el diario “El País” de Madrid (12 de junio de 2007). En aquella entrevista, el Sr Luc Ferry, filósofo y ministro de Educación francés durante la gestión de Jacques Chirac, señalaba: ” En los colegios se ha impuesto la ilusión pedagógica: primero hay que apasionar a los chicos y después hacerlos trabajar. Es al revés. Uno solo trabaja por obligación. No hay espontaneidad en el aprendizaje. A todos nos ha marcado un profesor y solía ser un gran carismático que nos hacía trabajar, no un animador cultural. La ilusión pedagógica nos dice que podemos reemplazar el aprendizaje por el juego. De ahi el desastre. Hay que inventar nuevas formas de autoridad sin volver atrás como reaccionarios. Si damos el amor sin la ley, no funciona.” Lo dejo para que sigamos pensando qué hacemos cuando enseñamos y qué papel desempeñamos frente a un grupo de estudiantes. A mi me sirvió recordar como eran los profesores que me marcaron y sin excepcion todos esperaban siempre un poco más de mi. Quizás nuestros alumnos tambien esperan que elevemos las expectativas que tenemos de ellos. Un saludo a todos. Cecilia (Villa la Angostura)

  14. Romina says:

    Cecilia, comparto ABOLUTAMENTE tu punto de vista. Estoy completamente convencida de que para impartir el conocimiento no hay que ser el más gracioso o el más innovador. El juego, por Dios!, tergiversando las bases del conocimiento. Las fundaciones del mismo. Uno no aprende jugando, aprende trabajando y esforzándose. Nuestros alumnos terminan creyendo que si es fácil y divertido es mejor, y si no es fácil no vale la pena. La cultura del esfuerzo totalmente ida y terminamos enseñando a nuestro futuro que nada que signifique esfuerzo vale la pena. Y luego, terminamos despotricando porque nuestros alumnos no quieren esforzarse!!!!!!! Es terrible. Cada vez más cursos sobre capacitación, juego y didáctica, cuando en realidad la verdadera capacitación, la primera que tendríamos que hacer es la de convencernos de que el esfuerzo y el trabajo también se transmite y se enseña. Luego vendrán los juegos, para inicial, no para primaria. Yo no sé si soy muy anticuada en mi pensamiento, pero la escuela primaria no tendría que basar el conocimiento en el juego. Para eso están los recreos, no? No digo que el juego sea prohibido, porque también sería una estupidez, pero no basar el aprendizaje en el mismo. Eso es lo terrible, eso es lo que nos está dejando niños sin ganas de pensar, de estudiar. Y lamentablemente, la primaria tiene mucho de eso. Mientras eso no cambie, tendremos adolescentes en secundaria sin ganas de hacer nada, y muy pero muy pocos universitarios.

  15. JUAN ZUOZA says:

    Todo a su justa medida. El juego es un recurso válido, pero es simplemente eso, un recurso entre muchos otros. La educación no puede estar basada en el juego ni tampoco prescindir de ello.Hay una enorme variedad de juegos. Pero el juego en la escuela no tiene un fin meramente lúdico, sino que tiene como fin la adquisición de conocimiento en forma amena e intuitiva. Todo depende de los porqué y para qué de cada juego. Igualmente, independientemente de la utilización o no del juego como recurso, es verdad que los pibes no están acostumbrados a esforzarse, y eso es muy preocupante. Creo que su raíz está en las décadas de asistencialismo en donde sin dar nada a cambio y sin esfuerzo, muchos tienen todo. Esto lo digo, excluyendo a los que realmente necesitan asistencia social. Los estereotipos mediaticos “tinelizados” donde sin esfurezo alguno se gana fortunas, por el simple hecho de ponerse dos alfajores en la boca o bailar en un caño, no hacen más que alentar a la falta de esfuerzo. Igualmente yo soy optimista. Si comparo las épocas en las que yo era estudiante y el presente, veo cambios positivos. Hace años, no era común encontrar chicos en la escuela pública que tengan intenciones de seguir estudiando, hoy te podría decir que el 50-60% de mis alumnos esperan más para sí mismos, pretendiendo continuar estudiando, ya sea a nivel terciario, universitario o en el aprendizaje de algún oficio. pero en fin, los cambios no se dan de un día para el otro, y cambiar generaciones enteras de fracasos no es fácil. Pero es la tarea que nos toca.

  16. Romina says:

    Respecto a lo que decís, Juan, estoy de acuerdo con vos en que el juego es sólo un recurso, pero pasa mucho entre docentes, que creen que es lo único. El trabajo lúdico es importante, seguro, es una parte de la niñez y depende del juego el correcto desarrollo en los niños. Por eso yo, personalmente estoy en contra de que un niño en edad preescolar haga actividades como inglés, filosofía, computación (hoy en día ofrecen tantas cosas, que a veces es irrisorio), siendo que un niño en edad preescolar lo que más necesita es el juego como forma de aprendizaje. Creo que estamos tergiversando absolutamente todo. Y así como comenzamos a enseñar inglés a la edad de tres años, en un lugar donde el niño no tiene la más minima posibilidad de interactuar o de ser bilingue, (distinto sería que un niño de habla hispana esté viviendo en un país de habla inglesa y la lengua sea necesaria; pero dar clases de inglés en salitas de tres años me parece tergiversar cuestiones), como la de incorporar como máxima herramienta el juego en primaria. Así terminamos, enseñando todo al revés. Tenemos escuelas doble jornada para niños de tres o cuatro años, y tenemos escuelas primarias en donde se aprende jugando. Yo voy a los opuestos en ejemplos, por supuesto, no digo que el juego no se puede usar, obviamente que sería también absurdo, el juego es necesario en el niño cual fuere su edad, pero todo a su medida. En lo que respecta a las escuelas públicas, disiento con vos. Yo terminé hace algunos años la escuela, hace 15 años para ser más precisa, y te digo que terminando la secundaria en escuela pública, todos mis compañeros siguieron estudiando, incluída yo. Ninguno de ellos tiene sólo estudios secundarios, y si bien no todos terminaron, puedo decir con certeza que el 80% de los mismos es universitario. Lo que sí veo aquí en Bariloche, y creo que nuestras perspectivas son distintas porque los lugares de residencia lo son; pero aquí en Bariloche, ciudad en la que vivo desde hace tres años, me asusta ver la cantidad de adolescentes que no terminan ni siquiera la secundaria, y los que tienen la oportunidad de hacerlo, no piensan en la universidad o en un nivel terciario. La verdad, venir a Río Negro me ha hecho pensar seriamente en el tema educativo. A mí, sinceramente la desidia que veo en la adolescencia me parte el alma. No con esto quiero decir que haya un lugar mejor que el otro, cada lugar es diferente y cada persona también, pero es alarmante ver el nivel educativo de la provincia, la gran analfabetización (incluídos los analfabetos funcionales, que son un GRAN número aquí) siguiendo por todos los niveles. Me extraña también que la currícula de la provincia (a nivel primario, claro está; la provincia no tiene currícula secundaria, cuestión que escapa a mi entendimiento), pero la currícula primaria no tiene mucho que ver con lo que se imparte en las escuelas. Y la universidad de Río Negro, recién creada, otra desilusión. Me encontré con aspirantes a estudiantes universitarios, realizando un curso de ingreso el cual no tenían ni la más mínima chance de aprobar. Y me refiero al nivel en las escuelas. Y me refiero también al excesivo nivel que la universidad, en pos de crear un gran nivel educativo, no tomó en cuenta la mala educación que los Rionegrinos tenemos. Porque yo ahora soy Rionegrina. Me incluyo. Por eso me toca de cerca y me da bronca ver cómo en cualquier universidad de la argentina da en dos años completos lo que acá se pretende ver en un cuatrimestre, si hablamos de matemática. Eso es mera exclusión, o simple ignorancia de lo que la provincia hace. O como la falta de una currícula provincial en secundaria hace que los profesores hagan lo que puedan y terminen con un paupérrimo programa, nefasto, porque los chicos no alcanzan a ver lo que se debe. O cómo se comienza a ver la escritura en cursiva en segundo, tercero y hasta cuarto grado en algunos casos. Terrible. Lamentable. Por eso, cuando me hablan de juegos me espanto, pero no porque no lo considere, sino porque veo cómo se está jugando todo el tiempo, cómo nuestros niños pierden el tiempo. Y te comento un ejemplo. Mientras trabajaba en una escuela rural aquí en la provincia, mientras la maestra de primer grado se dedicaba todo el viernes a contar cuentos y a jugar con los niños, yo en cuarenta minutos semanales, como profe de música, les enseñé lectoescritura analógica en tres meses. Sin contar que las consignas las daba escritas en cursiva, cuando los niños no la habían aprendido. Ahora, decime: de quién es la culpa? Seamos honestos, los niños no tienen ni problemas de aprendizaje ni son más lerdos que en otras provincias, sólo tenemos problemas nosotros, como educadores. Ahí está la gran problemática. Bueno, quería comentarte mi opinión respecto de lo que decís. Comparto tu opinión acerca del juego, pero no comparto tu opinión acerca de que los adolescentes hoy quieren capacitarse más. Pero seguro debe ser por los lugares donde nos criamos, las referencias que tenemos y el lugar donde estamos ahora. De todas formas, estadísticamente, hoy los chicos estudian menos. Empieza proporcionalmente un número menor de estudiantes y la deserción es más grande. Un saludo!

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